La fisioterapia invasiva engloba todas las técnicas empleadas por los fisioterapeutas que requieren de una aguja para su aplicación local a través de la piel. A través de esta aguja se aplican agentes físicos como la electricidad o el calor.
La aguja sirve de proyección de las manos del fisioterapeuta para provocar un estímulo local sobre el tejido afectado que activa el proceso fisiológico de reparación y regeneración. Estas técnicas deben aplicarse con la ayuda de un ecógrafo, mediante el cual se puede guiar la aguja en su recorrido, lo que permite mejorar la efectividad y la seguridad del procedimiento.
Entre las técnicas más habituales de la fisioterapia invasiva, se encuentran la electrólisis percutánea musculoesquelética, la punción seca y la neuromodulación. Con estos nuevos procedimientos se logra una mayor efectividad respecto a las técnicas convencionales de fisioterapia, convirtiéndose en una alternativa a la cirugía en muchos casos. Sus resultados suelen ser evidentes desde la primera sesión, requiriendo de 4 o 5 sesiones para obtener una recuperación funcional óptima.
INDICACIONES
• Tendinopatías crónicas: rotuliana, aquilea, isquiotibiales, pubalgias, epicondilitis, supraespinoso-manguito rotador…
• Fascitis plantar.
• Roturas musculares agudas y crónicas ,fibrosis.
• Puntos gatillo miofasciales.
• Esguince de rodilla.
• Esguince de tobillo.
• Periostitis tibial.
• Síndrome del túnel del carpo.
• Síndrome del túnel del tarso.
• Impingement de tobillo.
• Impingement de cadera…etc

