«Crujirse los huesos me da alivio, pero seguro que me estoy destrozando las articulaciones.»
Es una de las frases que más escucho en consulta. Muchas personas llegan preocupadas porque llevan años haciéndose crujir los dedos, el cuello o la espalda y creen que acabarán desarrollando artrosis o algún problema serio.
Otras personas sienten chasquidos al moverse y temen que algo esté fuera de sitio.
La realidad es que la mayoría de las veces las articulaciones no se están desgastando ni dañando por producir esos sonidos.
Después de más de 20 años trabajando en consulta privada, puedo decir que el miedo a los chasquidos es mucho más frecuente que los problemas reales asociados a ellos.
Vamos a ver qué dice la evidencia científica y cuándo merece la pena consultar con un fisioterapeuta.
Crujirse los huesos
Lo primero que conviene aclarar es que los huesos realmente no se están «crujiendo».
El sonido suele producirse dentro de la articulación.
Durante años se pensó que el ruido aparecía cuando explotaban pequeñas burbujas de gas presentes en el líquido sinovial. Investigaciones más recientes sugieren que el sonido se relaciona con cambios rápidos de presión dentro de la articulación cuando las superficies articulares se separan.
Por eso, después de hacer sonar una articulación, normalmente no puedes repetir el chasquido inmediatamente. Existe un pequeño periodo de recuperación hasta que se restablecen las condiciones necesarias para que vuelva a producirse.
En la mayoría de los casos, crujirse los huesos no supone un riesgo para la salud articular ni implica que exista una lesión. Lo importante es entender que ese sonido, por sí solo, no implica daño.
¿Crujirse los huesos provoca artrosis?
Probablemente este sea el mito más extendido.
Muchos pacientes recuerdan que sus padres o abuelos les decían:
«Deja de hacerte sonar los dedos porque tendrás artrosis.»
Sin embargo, los estudios realizados hasta la fecha no han encontrado una relación clara entre hacerse crujir los dedos y desarrollar artrosis.
Uno de los ejemplos más conocidos es el del médico Donald Unger, que durante décadas se hizo crujir los nudillos de una sola mano y dejó intacta la otra. Al final del experimento no encontró diferencias entre ambas. https://health.clevelandclinic.org/is-cracking-your-knuckles-bad-for-you?utm_source
Aunque este estudio tiene limitaciones evidentes, investigaciones posteriores tampoco han encontrado evidencia sólida que apoye la idea de que los chasquidos provoquen artrosis.
Entonces, ¿Por qué crujirse los huesos produce sensación de alivio?
Esto es algo que veo con frecuencia en pacientes con dolor cervical, lumbar o sensación de rigidez.
Muchas personas dicen:
«Si no me hago sonar el cuello, siento que me falta algo.»
La explicación más probable es que el movimiento produce cambios temporales en la percepción del dolor y en la sensación de rigidez.
No significa necesariamente que una vértebra estuviera fuera de sitio ni que se haya recolocado nada.
Simplemente el sistema nervioso interpreta temporalmente esa movilización como algo agradable o liberador.
Por eso muchas personas experimentan alivio durante unos minutos u horas.
Cuándo los crujidos articulares deben preocuparnos
Aunque la mayoría de los sonidos articulares son completamente normales, existen situaciones en las que merece la pena realizar una valoración.
Por ejemplo:
- Chasquidos acompañados de dolor.
- Sensación de bloqueo articular.
- Pérdida de movilidad.
- Inflamación.
- Episodios repetidos de inestabilidad.
- Chasquidos tras una lesión reciente.
En consulta veo con frecuencia corredores que notan chasquidos en la cadera, personas que trabajan muchas horas frente al ordenador y sienten crujidos cervicales, o deportistas que escuchan ruidos en la rodilla al subir escaleras.
En muchos casos son fenómenos normales.
En otros, el sonido es simplemente una consecuencia secundaria de un problema de movilidad, fuerza o control motor que sí merece atención.
Mitos sobre crujirse los huesos y los chasquidos
«Si cruje es porque algo está fuera de sitio»
No necesariamente.
Las articulaciones sanas también producen sonidos.
«Cuanto más cruje, peor está la articulación»
Falso.
No existe una relación directa entre la cantidad de ruido y el estado de la articulación.
«Si me cruje el cuello necesito que me lo coloquen»
No.
La sensación de alivio tras una manipulación no significa que hubiera una vértebra desplazada. https://ignaciolorentefisioterapia.com/contractura-cuello-no-se-quita-madrid/
«Los chasquidos desgastan las articulaciones»
La evidencia científica actual no apoya esta afirmación.
Cómo valoro los crujidos articulares en consulta
Cuando alguien acude preocupado por los chasquidos, mi objetivo no es eliminar el ruido.
Lo importante es identificar si existe dolor, limitación funcional o algún problema que esté afectando a su vida diaria.
La valoración incluye historia clínica, exploración física y, cuando es necesario, pruebas complementarias o derivación médica.
Muchas veces el tratamiento se centra en mejorar movilidad, fuerza, capacidad de carga y confianza en el movimiento.
Porque el verdadero objetivo no es dejar de escuchar un chasquido.
Es volver a correr, entrenar, trabajar o vivir sin miedo.
Cuándo acudir al fisioterapeuta
Te recomiendo consultar si:
- El chasquido aparece junto con dolor.
- Existe sensación de bloqueo.
- Has sufrido una lesión reciente.
- Has perdido movilidad.
- El problema te impide entrenar o realizar actividades cotidianas.
- Llevas tiempo preocupado por lo que ocurre y no sabes si es normal.
Conclusión
La mayoría de las veces, hacerse sonar los dedos, el cuello o la espalda no provoca daños ni aumenta el riesgo de artrosis.
Los chasquidos articulares suelen ser un fenómeno normal del funcionamiento de nuestras articulaciones.
Sin embargo, cuando aparecen acompañados de dolor, bloqueo o limitación funcional, merece la pena realizar una valoración adecuada.
En mi consulta de fisioterapia en el barrio Fuente del Berro, en el Distrito Salamanca de Madrid, veo cada semana pacientes preocupados por estos sonidos. En muchas ocasiones basta con una buena exploración y una explicación clara para reducir el miedo y recuperar la confianza en el movimiento.
¿Tienes dudas sobre algún chasquido o molestia?
La evidencia científica actual indica que crujirse los huesos no aumenta el riesgo de artrosis ni suele provocar daños en las articulaciones sanas. Si notas crujidos acompañados de dolor, limitación o inseguridad al moverte, una valoración individual puede ayudarte a entender qué está ocurriendo y qué opciones tienes para mejorar. https://ignaciolorentefisioterapia.com/diagnostico-instrumentado-fisioterapia-madrid/

