Movimiento pélvico en lumbalgia: por qué la pelvis puede ser la clave para aliviar tu dolor lumbar

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El análisis del movimiento de la pelvis durante la marcha puede ayudar a identificar compensaciones relacionadas con la lumbalgia.

Movimiento pélvico en lumbalgia: por qué la pelvis puede ser la clave para aliviar tu dolor lumbar

El movimiento pélvico en lumbalgia puede aportar información importante sobre cómo se coordinan la pelvis, las caderas y la columna lumbar. La mayoría de las personas piensa automáticamente en fortalecer el abdomen, hacer estiramientos o corregir la postura. Sin embargo, en consulta cada vez vemos más claro que el problema muchas veces no está únicamente en la zona lumbar.

Con frecuencia, el verdadero protagonista es la forma en la que la pelvis, la cadera y la columna trabajan juntas.

Después de más de veinte años tratando pacientes con dolor lumbar en consulta, he visto algo que se repite una y otra vez: personas con resonancias prácticamente normales que tienen mucho dolor y otras con hallazgos importantes que apenas presentan molestias. Esto demuestra que el dolor lumbar rara vez depende de un solo factor.

La investigación más reciente va precisamente en esa dirección y nos ayuda a entender por qué algunas personas siguen con dolor a pesar de fortalecer la espalda o hacer ejercicios durante meses. https://link.springer.com/article/10.1007/s00586-026-10157-2?utm_source=chatgpt.com


Movimiento pélvico en lumbalgia: pelvis, cadera y columna

Durante mucho tiempo se pensó que si una persona tenía lumbalgia era porque tenía la musculatura débil o poca flexibilidad. https://ignaciolorentefisioterapia.com/musculo-multifido-dolor-lumbar-madrid/

Hoy sabemos que la realidad es bastante más compleja.

Un estudio publicado recientemente analizó cómo caminan personas con dolor lumbar y observó que algunos pacientes presentan un patrón muy concreto:

  • la pelvis se mueve más de lo habitual;
  • existe una mayor inclinación anterior de la pelvis;
  • aparecen movimientos compensatorios durante la marcha.

Lo más interesante es que estos cambios no estaban relacionados con tener menos fuerza en la cadera ni con falta de flexibilidad.

Es decir, fortalecer únicamente el glúteo medio o estirar el psoas probablemente no sea suficiente en muchos casos.


Movimiento pélvico en lumbalgia: cómo se coordinan pelvis y columna

Este es un concepto que explico con frecuencia a mis pacientes.

Cuando aparece dolor lumbar, el sistema nervioso busca proteger la zona.

¿Y cómo lo hace?

Muchas veces limita el movimiento de la columna.

Pero el cuerpo necesita seguir caminando, agachándose o girando.

Entonces aparece una solución inteligente: la pelvis y la cadera empiezan a moverse más para compensar la menor movilidad lumbar.

No significa que la pelvis sea el problema.

Significa que está intentando ayudar.

Es parecido a cuando una persona tiene un tobillo dolorido y comienza a cojear. El problema no es la cojera, sino el motivo por el que aparece.


Movimiento pélvico en lumbalgia: implicaciones para el tratamiento

Este es uno de los mayores errores que veo.

Dos pacientes pueden decir exactamente la misma frase:

«Me duele la espalda.»

Sin embargo, el origen puede ser completamente distinto.

En consulta veo con frecuencia perfiles como estos:

  • corredores que pierden movilidad de cadera tras aumentar el volumen de entrenamiento;
  • trabajadores de oficina que pasan ocho o diez horas sentados;
  • personas con miedo al movimiento que acaban moviéndose cada vez menos;
  • pacientes que llevan meses protegiendo la espalda y han desarrollado una rigidez excesiva.

Todos tienen lumbalgia.

Pero ninguno necesita exactamente el mismo tratamiento.

Por eso desconfío de programas estándar que sirven «para todo el mundo».


La fuerza sigue siendo importante… pero no es suficiente

Aquí conviene hacer un matiz importante.

Que la fuerza no explique por sí sola estos cambios biomecánicos no significa que fortalecer no sirva.

Al contrario.

Sabemos que el ejercicio es uno de los tratamientos con mayor evidencia para el dolor lumbar.

La diferencia está en cómo se utiliza.

En muchos pacientes primero es necesario recuperar la coordinación entre pelvis, cadera y columna antes de aumentar la carga.

Después trabajamos fuerza.

Y finalmente enseñamos al cuerpo a volver a correr, entrenar o trabajar con normalidad.

Ese orden suele marcar una gran diferencia.


Movimiento pélvico lumbalgia: cómo se coordinan pelvis y columna

Cuando analizamos el movimiento pélvico en la lumbalgia, no solo observamos cuánto se mueve la pelvis, sino también cómo coordina ese movimiento con la columna lumbar y las caderas.

Estoy observando cómo utiliza esa movilidad.

Dos personas pueden tener exactamente el mismo rango articular.

Una se mueve de forma coordinada.

La otra utiliza compensaciones constantes.

Ahí es donde suele estar una parte importante del problema.

Por eso durante la valoración prestamos atención a aspectos como:

  • la marcha;
  • la movilidad de la pelvis;
  • el movimiento de la cadera;
  • la coordinación entre tronco y extremidades;
  • la capacidad para controlar el movimiento durante actividades funcionales.

Todo esto aporta mucha más información que mirar únicamente una resonancia.


Movimiento pélvico lumbalgia: implicaciones para el tratamiento

No existe una receta universal.

Cada paciente necesita una valoración individual.

En mi consulta de fisioterapia en Madrid dedico tiempo a entender:

  • cómo comenzó el dolor;
  • qué movimientos lo desencadenan;
  • cómo se mueve realmente esa persona;
  • qué estrategias de compensación está utilizando.

A partir de ahí diseñamos un tratamiento que puede combinar:

El objetivo no es únicamente quitar el dolor.

Es conseguir que el paciente vuelva a hacer vida normal con confianza.


Mitos frecuentes

«Si tengo dolor lumbar debo mover la pelvis lo menos posible»

En la mayoría de los casos, no.

La pelvis está diseñada para moverse.

El problema suele ser cómo se mueve y cuándo lo hace.


«Todo se arregla fortaleciendo el glúteo»

No necesariamente.

En algunos pacientes ayudará mucho.

En otros será insuficiente si no mejoramos el control motor.


«Si la resonancia sale bien, el dolor está en mi cabeza»

En absoluto.

La ciencia demuestra que el dolor depende de muchos factores además de la imagen obtenida en una resonancia.


«Si llevo años con dolor ya no tiene solución»

Es una de las frases que más escucho.

Y afortunadamente muchas veces no es cierta.

He tratado pacientes que llevaban años limitando su actividad y han conseguido volver a correr, entrenar o simplemente vivir sin miedo.


Sería recomendable realizar una valoración si:

  • el dolor lumbar dura varias semanas;
  • reaparece una y otra vez;
  • notas rigidez al levantarte;
  • el dolor aparece al caminar o correr;
  • has probado ejercicios por internet y no mejoras;
  • tienes miedo de volver a hacer deporte;
  • dependes cada vez más de analgésicos.

Cuanto antes entendamos por qué tu cuerpo está utilizando determinadas compensaciones, antes podremos corregirlas.


Conclusión

Comprender el movimiento pélvico en lumbalgia permite entender mejor que la lumbalgia no depende únicamente de la fuerza, la flexibilidad o de lo que aparece en una resonancia.

La pelvis, la cadera y la columna forman un sistema que trabaja de manera coordinada.

Cuando una parte deja de moverse con normalidad, las demás intentan adaptarse.

No siempre debemos eliminar esas compensaciones.

Primero debemos entender por qué aparecen.

Esa es precisamente una de las claves de una fisioterapia moderna basada en la evidencia y en una valoración individualizada. Comprender el movimiento pélvico en la lumbalgia permite diseñar tratamientos mucho más específicos que centrarse únicamente en fortalecer la musculatura o mejorar la flexibilidad.

Después de tratar a multitud de pacientes desde 2004, sigo comprobando que escuchar al paciente, analizar cómo se mueve y adaptar el tratamiento a su caso concreto ofrece mejores resultados que aplicar el mismo protocolo a todo el mundo.

Si buscas un fisioterapeuta en Madrid, especialmente en el Barrio Fuente del Berro o el Distrito Salamanca, y quieres entender el origen de tu dolor lumbar para volver a moverte con confianza, estaré encantado de ayudarte.